Scrum ofrece un grupo de herramientas sencillas que permiten gestionar los pedidos de los clientes de forma clara y concisa, llegando a convertirse en una relación donde la empresa entiende perfectamente lo que el cliente necesita.
La primera herramienta que se utiliza en Scrum es la Pila de producto, o Backlock. Se denomina así al documento donde se anotan los requisitos que solicita el cliente sobre su pedido o encargo.
Ejemplos de pila de producto:

Pongamos un ejemplo: Un cliente llama por teléfono a una empresa para encargarle que necesita unas sillas futuristas para su restaurante. La empresa que recibe le muestra su catálogo On Line y aquél no encuentra ninguna que le guste. El cliente solo dice que quiere una silla distinta. En este caso tenemos muy clara la necesidad del cliente y sus peculiariades, una silla futurista.
El Producto Owner cita al cliente para preparar la pila de producto, dado que una silla futurista es un término muy genérico, y debe concretarse para que el resultado de la fabricación de la misma sea óptimo.
La pila de producto se realiza separando los elementos en una lista, en el caso de la silla: respado, patas, sillón, brazos, otros elementos decorativos que el cliente solicite.
El Produc Owner le va preguntando cómo quiere cada uno de los elementos, así se va concretando lo que para el cliente significa “Silla futurista”. Después de una reunión de dos horas podemos decir que como pila de producto han obtenido la siguiente:
- Respaldo ancho, de unos 60 centímetro, de metal y de color gris, acolchado.
- Sillón del mismo acolchado que el respaldo, circular y con dibujos futuristas de planetas.
- Patas de aluminio finas y rectas.
- Con brazos de aluminio acolchados igual que el respaldo.
- Poner en los brazos un espacio para enchufes para micrófonos y cascos (para que los clientes del restaurante puedan hacer sus pedidos desde la silla), esto lo montará otra empresa.
Como podemos comprobar la empresa ya tiene una idea de qué significa una silla futurista para el cliente, con la reunión y con la disección de los elementos hemos forzado al cliente a que explique con más detalles su idea.
Esta pila de producto ahora se remite al equipo que estima el coste de desarrollo de la misma. Una vez estimado se le presenta al cliente el precio y los plazos de ejecución de cada una de las tareas de la pila de producto.
El cliente prioriza esta pila y por donde se debe comenzar el trabajo.
Al final de cada Sprint se le muestra al cliente la evolución de su encargo.
La pila de producto está priorizada por el cliente, este puede reordenarla cuando quiera siempre que no afecte a las tareas que están en producción. El cliente además puede añadir nuevas tareas a la pila, en este caso se le estima el coste y el plazo de entrega y si está de acuerdo se suma a la producción. Supongamos que en el ejemplo anterior, el cliente llama a mitad del encargo para decir que quiere ponerle al respaldo unos altavoces, aunque el respaldo ya esté terminado, no hay problemas, se estima y presupuesta la tarea, y se añade a la pila si el cliente da su visto bueno.




