Esta semana hemos asistido a la universidad para dar una charla de introducción a Scrum.
La mejor manera de dar a conocer las metodologias ágiles es hacer ágil la clase, convertir a tu auditorio en partícipes activos. Los alumnos comentaron que en otras charlas los ponentes venían con un mensaje prefijado y no interactuaban apenas con él.
El planteamiento que se planificó para su primera lección introductoria fue muy sencillo, una breve explicación sobre el manifiesto ágil, las herramientas y los roles, y luego a jugar con una estimación real entre todo los asistentes empleando Plannigpóker.
Los que mas le gustó fue este último aspecto, sentirse parte de la ponencia, saliendo al estrado a dar explicaciones sobre el por que afirmaban que una historia tenía un coste concreto, distinto del de sus compañeros.
El juego consiste básicamente en crear un proyecto sobre alguna tarea habitual que realicen los alumnos, por ejemplo, limpiar una casa. Se crean las tareas: Barrer el suelo de una habitación, fregar el cuarto de abaño, limpiar el polvo de una estantería, etc. Los alumnos van creando las historias y luego las estiman. Lo mejor viene cuando tienen que explicar a sus compañeros por que ellos creen que algo cuesta el doble de lo que dicen los demás.
El tiempo en la universidad es escaso, pero con este rápido juego se fomenta el espíritu de colaboración, de trabajo en equipo, en verdad, la lección que aprenden es que es la comunicación es el éxito de los proyectos, mas que las herramientas o las metodologías.




