El dueño de producto debe hacer también el papel de escultor con las ideas del cliente. Normalmente este aparece con un documento o idea con la que quiere abarcar “todo”, “la inmensidad del mercado”, el cliente piensa que cuanto más aspectos cubra mas rendimiento le sacará a su inversión.
Si el cliente hiciera él solo la pila de producto, exagerando, más o menos sería como en la ilustración de arriba. Es aquí donde el dueño de producto debe aplicar todos sus conocimientos y experiencias, no solo en Scrum, si no en la gestión de proyectos.
El primer paso es definir bien el mercado, al igual que hacemos disgregando la ideas de los clientes en historias y tareas, debemos conseguir que nos fragmente el mercado objetivo en segmentos, así construiremos nuestra pila de producto tomando los aspectos más relevantes. Los principios que deben regir esta segmentación son: geográfica, demográfica y sicográfica.
El segundo paso es fijar unos costes reales para el primer lanzamiento, con lo que una vez adelgazada la pila de producto gracias a la segmentación del mercado, se debe hacer un análisis de costes. Fijar un precio objetivo conlleva volver a analizar las historias que son vitales y las que no, para que luego el coste del mismo no influya en los consumidores. En este paso, el product owner debe aconsejar al cliente sobre la circunstancia de que cuantas mas historias vitales tenga el proyecto, mayor coste terminarlo, tanto de inicio, como de nuevas tareas que surjan durante los sprints.
El último paso es poner un valor estratégico de cada historia, no nos referimos al coste, si no al valor añadido que supone para los consumidores cada parte del producto. Conocer cuales son los elementos mas valorados por el usuario será la guía que nos oriente a la hora de priorizar la pila de producto.
Si el dueño de producto trabaja en estos tres aspectos con el cliente, la pila de producto será mucho mas coherente, tanto para el equipo de producción como para todos los interesados en el proyecto. Los productos o servicios tienen un fin comercial o de uso y por lo tanto, tener en cuenta los valores del mercado es una de las acciones que conlleva a definir mejor la pila de producto.

