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Sorprende hablar sobre Scrum y que la imagen que aparece es la del famoso “Dream Team” que participó en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. Desde esa fecha se bautiza con ese adjetivo a otros equipos que destacan en el mismo deporte u otro.

En el post anterior hablábamos sobre como Scrum consigue diluir los efectos del estrés, los diluye hasta conseguir que no se note en el resultado final del trabajo. Lo hacíamos siempre desde la perspectiva de la obtención de un resultado óptimo, dejando sin abordar el aspecto personal de cada miembro del equipo.

La imagen del Dream Team esta puesta con mucha intención, dado que todos los equipos que estén realizando Scrum deben sentirse como ellos. Para que esto pueda ocurrir se debe trabajar muy bien el aspecto sicológico de cada uno de los miembros, sin que se deteriore su calidad de vida por culpa de una mala gestión del trabajo, mala gestión que deriva directamente en estrés entre sus componentes.

Realizando Scrum y sin metas imposibles que deriven en estrés, se consigue que los miembros de un equipo estén motivados, con la moral alta, implicados en el proyecto por ser ellos los que se autogestionan, en definitiva, conseguir gestionar el estrés es garantía de que los equipos se sientan los mejores, productivos y felices.

Un proceso productivo y efectivo que no conlleve una disminución de la calidad de vida de los que intervienen, es un proceso donde se ha realizado una buena gestión del estrés. Scrum permite llegar a este equilibrio, pensando no solo en el producto si no en las personas que intervienen en el proceso.

Recordar uno de los principios del manifiesto ágil:

“Valorar a los individuos y su interacción, por encima de los procesos y las herramientas.”

Estrés

Normalmente, cuando se planifican las ejecuciones de proyectos a largo plazo, las personas miramos al futuro de manera positiva, con la certeza de que cumpliremos los objetivos, la meta se encuentra a una distancia suficientemente lejana para no estar preocupados.

Comenzamos a trabajar conociendo nuestra tarea y el tiempo que disponemos para realizarla, normalmente la velocidad de trabajo suele ser buena, pero no contamos con los impedimentos o circunstancias que nos hacen modificar la velocidad de trabajo. Como la meta se encuentra suficientemente lejos en el tiempo, no valoramos de forma real a que velocidad vamos.

Normalmente el resultado suele ser que cuando va pasando el tiempo ya no vemos tan posible llegar a la meta en la fecha prevista, comienza aumentar la velocidad de trabajo y el estrés, al cual hay que seguir sumando las molestias diarias, que estas no desaparecen..
Cuanto más cerca se está de la fecha de finalización, más estrés, como se puede ver en la gráfica siguiente:

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El nivel de estrés cuando se está cerca de la meta, de la entrega del proyecto, hacen que las personas se vuelvan irritables, terminen la jornada de trabajo muy cansadas y además, normalmente los remates finales pierden calidad por la falta de atención y cuidado que se se tienen en esos momentos.

Un ejemplo muy sencillo para explicar esta acumulación de estrés son los exámenes. Todas las personas que deben acudir a la prueba conocen la fecha del examen, normalmente con un plazo más que suficiente para estudiar, pero lo habitual es que la mayoría no haga mucho en los primeros días, dejando para los últimos la gran mayoría de los estudios.

Scrum, mediante el sistema de pequeñas iteraciones, de entregas parciales delante del cliente, diluye el estrés en cada sprint, consiguiendo con ello que el nivel no llegue a ser un factor que afecte a la producción y a su calidad.
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En el gráfico anterior podemos ver como se produce un estrés que se elimina normalmente al finalizar un sprint, dado que se tienen que haber cumplido las tareas asignadas. Si algunos equipos acumulan tareas de un sprint a otro, se debe estudiar el por qué y solucionarlo.

Scrum lo que consigue al distribuir el estrés es:

  1. Que no afecte a la calidad del proyecto.
  2. Que el equipo tenga siempre la moral alta.
  3. Que la meta no sea un condicionante que modifique el resultado, por falta de tiempo de entrega.

En las empresas que estén empleando Scrum, la palabra estrés no debería aparecer nunca, si lo hace, es que no estamos haciendo Scrum de forma correcta.